…un impetuoso LIBERTAD LIBERTAD LIBERTAD que hizo temblar la cárcel mientras lloraba el cielo: Carta indignada de Majloc ante su detención el #14SMx en Xalapa

857733_10151836416448629_1673545663_oXalapa, Veracruz, a 17 de septiembre de 2013

A los medios de comunicación

A las organizaciones

A la sociedad civil

A los centros de derechos humanos

A los pueblos de México

A los corazones solidarios

Compañeras y compañeros presentes:

 

Quiero darles las gracias y extenderles un abrazo sincero como colegas. Les hablo como compañero de lucha, como voluntad sensible a la injusticia, como persona común, como ciudadano comprometido con su país y las causas justas. Les agradezco su cobertura y mi libertad, sé que sin tantas voluntades hermanándose contra la injusticia ejercida sobre manifestantes y medios el día 14 de septiembre en la plaza Lerdo de Xalapa, no les estaria hablando desde aquí, desde afuera.

Quiero que mi testimonio sirva de voz para los que no la han tenido, para quienes han sido privados de su libertad por cualquier medio, por la mutilación de sus derechos, a manifestación, a seguridad, a vida, a la libertad.

Quiero compartirles una noche no grata, quiero reportar lo que se ha vivido, el miedo, el terror y sobre todo el coraje e impotencia de la madrugada del 14 de septiembre. El terror vino acompañado de luces destellantes, cegadoras. El terror fue macanas, equipo de protección, cascos, guantes. El terror venía con descargas eléctricas. El terror tenía la voz grosera. El terror no tenía conciencia e iba avanzando, golpeando todo a su paso sin miramientos: sin corazón. El terror vino vestido de azul, vestido de civil, vestido de policía estatal. El terror vino en un número muy superior a la paz que se manifestaba y retiraba. El terror simplemente no tenía invitación en este lugar. El terror se asomaba por el palco gubernamental para ver el infame espectáculo que ha sido golpear a una cansada, perseverante, apocada pero firme manifestación magisterial: en retirada.

La violencia se hizo presente el14 de septiembre, en vísperas de la celebración del día de independencia … ¿qué hay que festejar?, ¿que están vendiendo el país por pedazos? ¿que están desmembrando la estructura social desde el punto más primordial: la educación? La formación del legado futuro de México: los niños. ¿Qué hay que festejar?, ¿que hay violencia contra los pacíficos? ¿que hay represalias contra quienes defienden derechos de la sociedad?

La violencia afrentó contra las manos vacías, contra las voluntades pacíficas, contra los maestros, contra los estudiantes, contra los medios, contra las voces comprometidas. Mi voz es la de ellos y ellas: de los que no están, la de los que han sido acallados, mi voz es la de los golpeados, mi voz está indignada y pide libertad, libertad de expresión, libertad de vida. Una vida libre de violencia pido para los futuros xalapeños, veracruzanos, mexicanos. Sin miedo a salir a las calles a ejercer su libertad, sin miedo a velar por la soberanía nacíonal.

La impotencia … de ser solo manos nada más, contra los cientos de brazos armados, contra las cabezas huecas y la rabia en la boca, contra las degradaciones de los policías al golpear, al perseguir a la gente. Impotencia de ser sometido por policías y además por civiles que pasaban por maestros. Impotencia de luchar desde el piso contra muchos mientras se veía a unos metros cómo corría una pequeña cantidad de gente perseguida por una masa azul con destellantes brillos, manos alzadas, y golpes lanzados indiscriminadamente. Cómo arremetían gritando groserías y cómo se cazaba a la gente, a esa gente de la manífestación, a esa gente que ya se iba, a esos maestros, maestras y estudiantes que resistían, que creían, que confiaban en el estado de derecho y en la manifestación pacífica. Esos maestros que se encontraron con una pesadilla maquinada, animada por gente sin escrúpulos, por funcionarios ruines, ejercida con y por la alevosía y la ventaja. Un acto cobarde y gandalla, por parte del ejecutor de tal operativo, para a tranquilos desalojar.

¿Qué se hace cuando una masa así se aproxima, sabiendo que hay mujeres, docentes y decentes, estudiantes, personas de edad: en minoría? Sigues grabando pero das prioridad al diálogo, a la prudencia, cosa que nunca se pudo lograr. En primera línea, se les decía a los policias que esperaran, que ya nos íbamos. No escuchaban, arremetían con macanas, golpes, diciendo «a la chingada, nos los vamos a chíngar, pinches borrachos, les vamos a partir su madre» Ya no escuchaban, eran bestias humanas entrenadas; ya tenían una orden y la cumplían.

La angustia ha llegado cuando sometido golpeado iba maniatado con la cabeza en el piso, escuché todo el operativo, voces de mujeres gritando, voces de policías riéndose, golpeando, maldiciendo. Voces en las radios que daban a entender una caceria.

Lágrimas de impotencia, de rabia, no pude contener.

Ha sido injusticia tras injusticia en esta madrugada no negra sino azul policía y rojo sangre de golpeados con aun acentuado olor a terror.

He parado por errores sistemáticos en un ministerio federal, por cosas que enteramente desconozco, y por algo que sí conozco: por apoyar la causa justa: la lucha magisterial, por informar o tratar de informar sobre la infamia. Por ser solidario, por no callar.

Heme sentido aliviado sabiendo que he sido el único que ha sido detenido, heme sentido indignado sabiendo la golpiza que le han puesto a los compañeros y compañeras: estudiantes, maestros y maestras. Me siento profundamente molesto y exijo por este medio presentación a los desaparecidos, justicia para las víctimas de este cruel y vil suceso.

Me han libertado sus voluntades, sus gargantas tenaces bajo la lluvia, su ser marchando, su hermanada lucha, la indignación puesta en movimiento. Me han libertado la unidad de un pueblo, la unidad de estudiantes, de ambientalistas, de maestros, me han libertado las letras, la poesía, la fotos los libres medios. Han libertado mi ser completo que se sintió cautivo solo hasta que no escuché desde el celado, un impetuoso y solidario LIBERTAD LIBERTAD LIBERTAD que hizo temblar el recinto mientras lloraba el cielo. Gracias a todos y todas compañeros y compañeras, gracias por hacer que no me ahogara en el silencio. Gracias por libertarme y por defender la justicia desde su ronco pecho, desde sus mojados pies, desde su voz de pueblo hecha decreto.

Mexicanos, hoy como hace más de 200 años. Ante la opresión y la injusticia el pueblo se levantó, consiguió la independencia hoy cada vez más lejana. Alejada sistemáticamente de nuestras manos, de nuestro conocimiento, de nuestra razón. Hoy es tiempo de cambiar, de usar la creatividad, de ser solidarios, de hacer una nueva revolución. El hablar ahora desde fuera de una prisión es solo una pequeña muestra de lo que puede hacer el pueblo organizado, el ejercicio real de la democracia: el poder del pueblo y para el pueblo. No claudiquemos ante las causas justas, hay que resistir, de nosotros depende la futura generación, hay que activar, hay que conocemos, hay que organizamos, hay que confiar en nosotros, hay que unimos. Son difíciles los tiempos y parece se pondrán peor, pero déjenme decirles un secreto: somos muchos los que ya estamos hasta la madre de la injusticia, los que buscamos y hacemos día día, marcha a marcha, martillazo a martillazo, desde el aula y desde el azadón, un México mejor, no cerrando los ojos ante la injusticia, alzando la voz. Es tiempo de protegemos, de brindarnos un México de los mexicanos, un México soberano y esto comienza y está en cada acción. No claudiquemos. Manifestemos nuestra indignación.

Acá reunido con varios colectivos ciudadanos con los que trabajo hacemos la siquiente petición:

♦ Exoneración de los cargos que se le imputan a mi persona y a todo aquel que haya ejercido su derecho a libre manifestación el día 14 de septiembre. La libre expresión y la difusión de información NO SON DELITOS.

♦ Exigimos al gobiemo que se haga justicia inmediata, y se emprenda acción contra quien resulte directamente responsable del abuso desmedido de la fuerza pública en el operativo del 14 de septiembre. En este caso, quien nos ha amenazado –y documentado está en los videos tomados por diversos testigos– es Julio César Cerecedo, Director de Política Regional, del Gobierno del Estado de Veracruz, como él mismo se presentó. Patentado está que una persona así no puede estar en ninguna función pública

♦ Exigimos que el gobierno de Veracruz asegure, en el marco del estado de derecho, la libre expresión y manifestación de las ideas de los ciudadanos, como mecanismo crucial para todo aquel gobierno que se jacte de ser democrático. Por ello en las marchas y movimientos populares pacificas exigimos que solo intervenga la policía de tránsito y vialidad.

♦ Exigimos la presentación de los desaparecidos en este infame operativo.

♦ Respeto a la libertad de expresión y a manifestarnos.

♦ Cese de la vigilancia, hostigamiento e intimidación a nuestros centros de trabajo comunitario por parte de los ya conocidos «orejas».

♦ Hacemos responsable al gobierno del estado por cualquier agresión a la integridad de cada uno de los miembros de los movimientos.

Atte.

Majloc (Alberto Arellano)

Colectivos:

LAVIDA (La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental)

AEX (Asamblea Estudiantil Xalapeña)

Adict@s a la Poesía

Zapateando Medios Libres

RECIVE (Red Cívica Veracruzana)