30 mil afectados por la hidroeléctrica El Naranjal: LAVIDA

289962_475435742485281_1890886190_oXalapa, Ver. Más de treinta mil personas resultarán afectadas con la construcción de la hidroeléctrica El Naranjal, al norte del estado. Organizaciones civiles denunciaron la violación de derechos humanos por parte de funcionarios públicos y empresas que operan los proyectos hidroeléctricos.

Responsabilizamos directamente al delegado de la Semarnat, Manuel Molina, a la Secretaría de Energía, a presidencia de la República, a gobierno del estado, a los presidentes municipales de los lugares afectados, y a la Comisión del Agua en Veracruz, por otorgar las concesiones que están saqueando recursos naturales y violando derechos humanos como el derecho al agua, pues se alteraría el flujo natural del río y sólo quedaría para consumo el dos por ciento… Además están incurriendo a la intimidación con violencia”, denunciaron en conferencia de prensa integrantes de la organización ambientalista LAVIDA y de otras organizaciones.

La Asamblea Veracruzana de Iniciativas en Defensa Ambiental, el Movimiento mexicano de Afectados por Presas y en Defensa de los Ríos, y el colectivo regional Defensa Verde Naturaliza para Siempre, exigieron a las autoridades estatales que a través de ellas se frene de manera definitiva la construcción de la presa hidroeléctrica “El Naranjal” que fue promovida desde 2009 por la empresa privada Agroetanol de Veracruz S.R.L de C.V.

Denunciaron que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que presentó la empresa Agroetanol, minimizó los daños sociales y ambientales en la región norte del estado.

Y no mencionan que la construcción de esa presa violaría el derecho humano al agua de esos miles de habitantes, el impacto de la desviación del caudal de las aguas contaminadas a través de un canal a cielo abierto sobre ecosistemas riparios, los riesgos de inundaciones ante derrames de la represa y tanques de regulación, así como la destrucción de espacios de importancia simbólica y espiritual de la cultura totonaca”, denuncio Rosalinda Hidalgo de LAVIDA.

Además, resultarían dañadas 106 hectáreas de las cuales 89 tienen uso agrícola, sustento de familias campesinas de la región.

Al respecto, los integrantes de las citadas organizaciones civiles responsabilizaron al delegado de la Semarnat en Veracruz de avalar la MIA llena de ambigüedades y omisiones.

La intimidación.

“Se ha violentado el derecho a la libre participación de los pobladores que se oponen al proyecto de la presa, al utilizar mecanismos de intimidación para inhibir su activismo. Ejemplo de ello es lo ocurrido el veintidós de julio de 2011 cuando hubo disparos en la zona donde la población había ido a cancelar los trabajos de exploración de la empresa”, dijo por su parte Beatriz Vázquez habitante de El Naranjal

Los integrantes de las organizaciones civiles inconformes con la presa El Naranjal deploraron que las autoridades gubernamentales y de la empresa Agroetanol de Veracruz S.R.L de C.V., han negado el derecho a la consulta previa, libre e informada.

Asimismo, denunciaron que “con el aval de los gobiernos federal y estatal, la empresa promotora del proyecto ha violentado los derechos humanos de la población local, al no brindar información, al impulsar un proyecto que atenta contra el desarrollo de las comunidades y sus actividades productivas, y con ello su derecho al territorio y su alimentación… De igual forma se atenta contra el derecho a la salud, pues los pobladores quedarían expuestos a las aguas contaminadas que pasarían por el canal y se almacenarían en los tanques reguladores”, dijo Adriana Valera Candia del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, Puebla.

Proyectos hidroeléctricos afectan a los más pobres.

Similar a la situación de El naranjal es la de los habitantes de la sierra de Zongolica, en donde la empresa Electricidad del Golfo junto con la empresa norteamericana Conduit Capital Partners están afectando poblaciones de las más pobres del país: Mixtla de Altamirano, San Juan Texhuacan y Zongolica.

Ya de por sí son lugares llenos de pobreza, y con esto se acentúa su condición de vulnerabilidad”.

En el caso de la presa hidroeléctrica de Zongolica, los integrantes de  Lavida, Defensa Verde y demás organizaciones civiles, llamaron a las autoridades federales, estatales y municipales para cancelar el proyecto de desfogue en el río Coxole, así como la reubicación de las familias que viven cerca de las torres de alta tensión y que están más expuestas al peligro de inundaciones provocadas por la presa.

Es necesario, enfatizaron, garantizar la protección de los comunicadores locales y pobladores que de manera activa han externado su rechazo a la construcción de los proyectos hidroeléctricos, pues ya han sufrido intimidaciones.

http://plumaslibres.com.mx/2013/01/22/30-mil-afectados-por-la-hidroelectrica-el-naranjal-lavida/