En la Presa El Zapotillo: simulación y desacato de sentencias legales

Continúa la resistencia del Comité ‘Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo’

Por: Guadalupe Espinoza Sauceda y Claudia Gómez Godoy

El Estado mexicano simula cumplir las leyes, simula que hay legalidad, simula que existen instancias para la defensa de los derechos, simula que hay mecanismos de diálogo, simula que no hay impunidad, simula y se escuda en leyes que están hechas para beneficiar a una minoría en detrimento de los derechos de los pueblos y las mayorías. Sin embargo cuando los pueblos apelan a la legalidad, se topan con un sistema jurídico que los desconoce y que no respeta su voluntad y autonomía de decisión; autoridades que aseguran acatarán, pero no cumplen las sentencias que los condenan.

Hace más de un año, el 1 de junio de 2011, que se realizaron las mesas de “diálogo” entre el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo con los gobiernos federal (Secretaría de Gobernación y Comisión Nacional del Agua –Conagua–), y estatal (Comisión Estatal del Agua –CEA–), con la idea de dar solución a las causas que generaron el conflicto y que llevaron a las comunidades afectadas a tomar durante una semana la construcción de la presa El Zapotillo con la finalidad de que su oposición al proyecto fuera escuchada.

Al final, tanto las mesas temáticas como la resolutiva, resultaron un fiasco para las comunidades afectadas y para todos los jaliscienses, ya que fue un diálogo de sordos por parte del gobierno sin voluntad real de resolver el problema. En cambio recibieron una amenaza: deberían seguir por el camino de la legalidad y de las instancias establecidas; si decidían volver a las acciones de hecho, se les aplicaría todo el peso de la ley, de eso no debería quedar duda.

Hoy, los principales responsables del fracaso del diálogo, han sido premiados: Juan Marcos Gutiérrez, entonces subsecretario de la Secretaría de Gobernación anda en el equipo de campaña de Josefina Vázquez Mota, candidata a presidenta de la república por el PAN; Rocío Morgan, la operadora de Gobernación en Jalisco, va de candidata a diputada federal por el distrito 4 postulada también por el PAN. José Luis Luege, titular de la Conagua, quiso ser candidato al Gobierno del Distrito Federal por el mismo partido, pero no lo logró; quién sabe qué haya negociado.

Aunque las comunidades afectadas han seguido luchando por la vía jurídica en contra de la presa El Zapotillo y contra la reubicación -llamada esta última eufemísticamente Plan de Desarrollo Urbano de Centro de Temacapulín- y aunque han ganado en todas las instancias jurídicas posibles, ambas obras se siguen edificando, en contra de la voluntad de las personas, sin que se hayan encontrado los mecanismos de diálogo, consulta y acuerdo con los afectados, violando derechos fundamentales y la legalidad que supuestamente todas las autoridades están obligadas a cumplir y aun cuando hay sentencias que obligan a parar ambas obras; tanto la reubicación, como la presa, se siguen construyendo con total impunidad.

El plan de reubicación de Talicoyunque, que fue declarado nulo por el Tribunal de lo Administrativo del Estado de Jalisco (TAE), desde febrero de 2011 y aun cuando las autoridades han ido perdiendo todos y cada uno de los recursos jurídicos que interpusieron contra aquella resolución, no se ha cumplido de manera cabal lo que el mencionado fallo indica que es reponer el acto en la etapa de consulta.

El presidente municipal de Cañadas de Obregón aparenta cumplir, ha manifestado que el Plan de Desarrollo queda insubsistente, girando oficio al Registro Público de la Propiedad con sede en Tepatitlán donde pide que se cancele su inscripción dicho plan, pero contradictoriamente permite que se continúe trabajando en la edificación de nuevas viviendas; se ven trabajadores, paredes levantadas, pilas de ladrillos, máquinas; es decir, para las autoridades que promueven la reubicación, la sentencia que les obliga a parar y comenzar las cosas de nuevo, porque las hicieron mal desde el principio, no existe.

El esfuerzo que desde mayo de 2009 ha hecho la comunidad de Temacapulín, para detener la reubicación y el respeto a sus derechos humanos, en particular su derecho a la vivienda, a la consulta y a la alimentación, ha sido en vano, la obra continúa y ahora dicen que: no se trata del “nuevo Temaca”, sino de un fraccionamiento. Vaya simulación.

El pasado 31 de mayo se citó en las oficinas de gobierno del estado de Jalisco a habitantes de Temacapulín para continuar con los procedimientos de expropiación que se iniciaron el año pasado respecto a los predios por donde quieren hacer una carretera de acceso a Talicoyunque, más o menos al bajar las curvas en donde está el basurero de Cañadas camino a Temaca. En dicha audiencia se mostró la sentencia del TAE y un documento donde el municipio de Cañadas dice que lo acata. Ante esto el abogado que acude por parte de la CEA se enoja y dice que a ellos no les alcanza la sentencia, ya que no han sido oídos y vencidos en juicio. Ahora bien, jurídicamente si se declaró nulo el plan sí les alcanza, pues la consecuencia es que el gobierno municipal de Cañadas de Obregón debe cancelar todos los dictámenes, permisos, licencias y contratos que se deriven del Plan de Desarrollo que se vino abajo. A la CEA se le dijo que no tenía sentido la expropiación porque se nulificaba lo principal, si para qué querían esa carretera.

¿Qué tienen que hacer los pueblos cuando las leyes no les dan en la defensa de sus derechos? ¿Qué hacer si han acudido a las instancias legales? Han ganado todas las instancias jurídicas para detener una obra a la que se han opuesto desde el inicio y en donde no han sido tomados en cuenta, no ha habido una consulta adecuada y con la reubicación fundamentalmente no tendrían de qué vivir, pues como lo ha puesto de manifiesto el relator de Naciones Unidas para la Alimentación, las tierras para la reubicación no garantizan ni la seguridad alimentaria, ni su subsistencia.

Ante este panorama a veces desolador la resistencia de parte del Comité Salvemos Temacapulín y Acasico en contra de la presa continúa porque saben que en ello les va la vida y seguirán en la lucha por el respeto de sus derechos; por eso dicen que la ley se acata pero no se cumple.

http://www.lajornadajalisco.com.mx/2012/06/18/presa-el-zapotillo-simulacion-y-desacato-de-sentencias-legales/